El entrenador de River, Leonardo Astrada, intentó hoy levantar el ánimo de sus jugadores en la práctica, y el plantel se mostró golpeado después de la derrota en el superclásico ante Boca. Hubo cinco minutos de charla y pidió levantar cabeza. |
El equipo de Núñez se entrenó hoy en el predio de Ezeiza a puertas cerradas, y Astrada convocó a todos los profesionales en la cancha principal y habló menos de un minuto, indicando la rutina de la mañana. Pero cuando los que no jugaron frente a Boca se disponían a comenzar los trabajos con pelota, el técnico arengó por espacio de cinco minutos con los que salieron a la cancha en La Bombonera. En esa charla, según pudo averiguar Télam, Astrada resumió ante sus dirigidos que “es un golpe duro, pero hay que salir adelante”, y después los protagonistas se dispersaron para el trabajo regenerativo bajo el mando del preparador físico Facundo Peralta, mientras los suplentes hicieron fútbol. Sin embargo, el cuerpo técnico coincide en la intimidad que se acabaron las palabras, que no hay mucho más para decirle que ya no se haya dicho, por lo que la realidad ‘millonaria’ entra en el terreno de la resignación. Astrada tuvo una actitud pasiva en la mañana de Ezeiza, observando –entre concentrado y con la mirada perdida- como se desarrollaban las acciones del partido informal entre suplentes, donde estuvo Ariel Ortega. Después de un golpe duro como lo es una derrota ante el rival de siempre, en River prefirieron el silencio ante los micrófonos, pero no ocultar la desazón al salir del predio con sus vehículos. “Estamos muy mal por haber perdido, hay que salir de alguna forma”, dijo uno de los titulares en el partido de ayer en La Bombonera. “¿Cómo voy a estar?, mal”, fue la respuesta de un referente, mientras otro, más reservado sostuvo que “es preferible no hablar”. En el plano futbolístico, también se le hará difícil a Astrada disponer un once inicial para el partido del próximo lunes frente a Argentinos Juniors, por la undécima fecha del torneo Clausura. Además de padecer la derrota, River tendrá un equipo diezmado para recibir a los dirigidos por Claudio Borghi, porque terminaron con diferentes dolencias Marcelo Gallardo, Matías Almeyda, Oscar Ahumada y Alexis Ferrero. Gallardo terminó con una contractura en el isquiotibial izquierdo y no jugaría por precaución ante los de La Paternal. Ahumada se retiró antes de la práctica para realizarse estudios por un traumatismo en el tobillo derecho, el mismo que le significó una operación y lo dejó varios meses fuera de las canchas. Para continuar con los problemas en la zona central de la zona de volantes, Almeyda padece un golpe en el gemelo izquierdo. Uno de los dos será titular y el otro quedará afuera, descartando la posibilidad del juvenil Fabio Giménez, con un síndrome meniscal izquierdo. Una buena noticia es que Diego Buonanotte continúa con evolución favorable y comenzó hoy a trotar después del accidente automovilístico que sufrió en el verano. El plantel de River volverá a los entrenamientos mañana, desde las 9.30, en el estadio Monumental a puertas cerradas, y Astrada intentará rearmar un rompecabezas desorientado anímica y futbolísticamente. |
Astrada, sin respuestas, quiso levantar a un plantel golpeado
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